Tren a las Nubes, un viaje en las alturas

Argentina
Abril 27, 2018

El Tren a las Nubes es uno de los mayores atractivos del Noroeste Argentino. Comienza su recorrido en la ciudad de Salta, se interna en el Valle de Lerma hasta la Quebrada del Toro y finaliza en la Puna de Atacama, en la ciudad de San Antonio de los Cobres. Todo este recorrido alcanzando más de 4200 metros de altitud.

Este tren único en el mundo, comenzó sus recorridos de forma experimental en la década de los 70 y por su gran belleza escénica, se convirtió en uno de los hitos turísticos más importantes de la zona. Su recorrido supera los 150 kilómentros, con una duración de 9 horas aproximadamente.

El tren por su parte cuenta una capacidad de más de 460 pasajeros, con todas las medidas de seguridad necesarias para el viaje.

Saliendo desde la ciudad de Salta, la primera llegada del tren está a 30 kilómetros al oeste en la localidad de Campo Quijano, a 1520 metros sobre el nivel del mar. Desde ahí, el recorrido continua hacia El Alisal, donde comienza a internarse en la Quebrada del Toro, con alturas que superan los 4100 metros de altitud. Aquí pueden observarse paisajes de cañones y sierras y ver el amanecer desde una perspectiva única, con cielos rosados y azules montañas.

Esta zona también tiene otro atractivo histórico y arqueológico: la fortaleza inca de las Ruinas de Incahuasi, que se encuentran en medio de la Quebrada del Toro. Este pucará fue utilizado por los incas para vigilar a las tribus de la zona atacamas, diaguitas, humahuacas, entre otros.

Luego de la Quebrada del Toro el tren se dirige a El Alisal, estación que se encuentra a 1800 metros de altitud y donde el recorrido empieza a realizar sus primeros zigzags, avanzando y retrocediendo para ganar altura. La siguiente parada es Chorrillos, ya a 2100 metros de altitud, donde comienzan los ascensos importantes.

Luego de atravesar las localidades de Ingeniero Maury- quien diseñó el Ferrocarril General Belgrano y su tramo del Tren a las Nubes- y Gobernador Sola; llegamos a Alfarcito, donde los pasajeros del tren toman desayuno a 2800 metros de altitud. Aquí se puede disfrutar de la rica gastronomía local, reponer energías con una bebida caliente y observar su famosa iglesia de dos torres con techos rojos, que se puede avistar en medio de las áridas montañas.

Tras esta merienda, la aventura sigue hasta llegar a Santa Rosa de Tastil, que se encuentra a más de 3000 metros de altitud. Ya a esta altura algunos pasajeros pueden empezar a sentir los síntomas del “mal de alturas”, por lo que se recomienda masticar hojas de coca e hidratarse bebiendo mucha agua.

Aquí es posible descender del tren, recorrer una pequeña feria artesanal y observar las antiguas ruinas de Tastil, correspondientes al poblado pre incaico más grande de Argentina que aún conserva 12 hectáreas de edificaciones como plazas, tumbas y otras construcciones en piedra.

Dejando atrás Santa Rosa, el tren continua su ascenso realizando “rulos” que bordean los cerros, hasta llegar a 3500 metros de altitud. Al llegar a la llanura de Muñano, podemos observar hilos de agua corriendo a través de sus pastos. Dependiendo del clima, el agua puede estar congelada, brindando una imagen única del agua detenida en su movimiento. Desde ahí estamos cerca de Abra Blanca, a 4080 metros de altitud, donde comienza la Puna de Atacama.

Desde ahí se continua hasta la localidad de San Antonio de los Cobres, un pueblo andino a más de 3700 metros de altitud donde se exhibe gran cantidad de artesanía de la zona. El recorrido del tren sigue hasta el Viaducto de la Polvorilla, el lugar más alto del viaje, a 4220 metros sobre el nivel del mar. Ahí se puede admirar en toda su extensión el viaducto, que cuenta con 224 metros e longitud, 63 metros de altura en construcción curva y más de 1.500.000 kilos de peso en hierro.

Cabe destacar que el avance polvoriento del tren por los rieles es lo que le da su particular nombre, aunque luego de conocer tantos paisajes en altura, montañas de miles de colores, cielos azules, vegetación de altura y pueblos donde el tiempo parece haberse detenido, uno siente que estuvo de paseo en el cielo.

Finalmente, el tren inicia el viaje de regreso, para dejar a sus pasajeros de vuelta en Salta, agotados por un día intenso y con sus memorias cargadas de lindos recuerdos. No te pierdas la oportunidad de disfrutar de esta experiencia única en el mundo

Relacionados

Los más leidos

Categorías

Sitios de Interés